La alcaldesa, Eva García, sugiere que después de una primera experiencia con estas medidas se estudien las conclusiones para introducir nuevas propuestas
El Ayuntamiento de Buenavista del Norte ha solicitado reunirse con el Cabildo de Tenerife para evaluar los resultados del protocolo de regulación de acceso al Caserío de Masca, durante las situaciones de prealerta y alerta, tras su activación por riesgo de incendio forestal e implementar posibles mejoras.
La alcaldesa, Eva García, comparte la necesidad de adoptar “medidas extraordinarias” durante los episodios de alerta, con el objetivo de garantizar la seguridad de las personas y facilitar las labores de los servicios de emergencia en caso de ser necesarios, pero considera que, después de esta primera experiencia, es “conveniente” analizar las conclusiones para “introducir propuestas de mejora y aumentar la eficacia de estas medidas en futuras situaciones de alerta, reduciendo el impacto sobre la población residente, visitantes y la actividad económica”.
Explica que es necesario estudiar un aumento de la capacidad de las guaguas, que en estos momentos es “insuficiente” para cubrir la demanda del caserío y provoca que muchas personas renuncien a visitarlo. Esta situación ha ocasionado un descenso en la afluencia, afectando a los establecimientos locales. En este sentido, el volumen actual de visitantes resulta insuficiente para mantener la actividad en condiciones normales, en especial en negocios situados fuera del núcleo principal.
La alcaldesa detalla que la regulación también está teniendo una “incidencia directa” sobre otros establecimientos distribuidos en todo el conjunto del Parque Rural de Teno, cuya actividad depende del tránsito de visitantes. Por eso, sugiere que la gestión de un espacio “tan singular” se haga a través de una visión global del territorio.
Desde el Ayuntamiento de Buenavista del Norte proponen que se valore la posibilidad de poner en marcha medidas como un sistema de gestión de tráfico que permita mejorar la fluidez, garantizando la accesibilidad a los servicios de emergencia; reforzar la capacidad y frecuencia de las guaguas lanzaderas y plantear servicios adicionales; así como analizar la implantación de un sistema inteligente de control en tiempo real mediante paneles informativos o semáforos.
Eva García insiste en que la experiencia acumulada, el diálogo institucional, la evaluación continua y la colaboración entre administraciones “es clave para preservar la actividad económica, la calidad de vida de los residentes y la seguridad ante situaciones de emergencia”.
