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HISTORIA.

Los Primeros Asentamientos de Aborígenes.

Con anterioridad a la Conquista de Tenerife, la abundancia de pastos en toda la zona favoreció un importante asentamiento de aborígenes en lo que hoy es Buenavista del Norte. Su población integraba entonces el Menceyato de Daute, junto a otras poblaciones vecinas. El monarca residía en invierno en una de sus casas de la costa, la Cueva de Asena, mientras que en verano se trasladaba a la llamada Cueva de Los Santos, en Bujamé. Testigos de esos antiguos asentamientos son las abundantes muestras arqueológicas encontradas en el municipio: destacan los Conjuntos Arqueológicos de Las Arenas y de La Fuente, o la Cueva de Las Estacas, así como los concheros de Teno Bajo y otros yacimientos encontrados en los poblados con necrópolis de Teno Alto, El Carrizal y la costa.

Tierras Prósperas y Plagas.

El origen oficial de Buenavista cabe reseñarlo el 11 de Marzo de 1498, pero su acta fundacional no fue otorgada hasta 1513, a petición de los vecinos representados por Juan Méndez “El Viejo”, fundador del pueblo, y Juan de Mesa. A partir de ese momento, su configuración fue rápida, creciendo en torno a la ermita, hoy, Parroquia Nuestra Señora de Los Remedios. En la segunda mitad del siglo XVII, una plaga de langostas o cigarras asoló al vecindario, devastando sus campos. La plaga de insectos hizo reunirse en la iglesia parroquial a los notables del pueblo, decidiendo sacar en plegaria a la Virgen de Los Remedios, quien fue llevada en rogativa hasta la Cruz de Toledo. Cuenta la tradición que, de regreso al templo parroquial, dos de los insectos se posaron en el manto de la Virgen, acompañándola hasta la entrada de la Iglesia. Así fue como Buenavista vio alejarse aquella densa nube de insectos y a la Virgen convertirse en Patrona del municipio. En 1948, el Ministerio de la Gobernación concedió a Buenavista del Norte el título de Muy Honorable Villa, decidiendo entonces que su escudo heráldico contuviera un cardón, junto al Faro de la Punta de Teno y dos langostas, todos ellos símbolos inequívocos de la identidad de este pueblo

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